FIRME COMO LA TIERRA:

LA HISTORIA DE LAURA Y SU CAMINO EN LA AGROECOLOGÍA

Raíces que Sostienen
Laura tiene 62 años y vive desde hace 23 en la comunidad de Puetaquí. Nació en Mariano Acosta y, desde muy joven, aprendió a labrar la tierra. Se casó a los 16 años, pero hoy es divorciada y vive con su hija Candy, de 16 años, quien es su compañía y su motor diario. A lo largo de su vida, ha participado en varios proyectos comunitarios y actualmente ocupa múltiples roles: vocal del cabildo, socia del grupo de turismo comunitario El Chasqui y presidenta del grupo de mujeres que crearon con la fundación.
 
Trabajo de Sol a Sol
Laura ha hecho de la agricultura su forma de vida. Con sus propias manos cultiva papa, arveja, maíz, habas, mellocos y mantiene un huerto que le permite alimentar a su familia con productos sanos y frescos. Es el trabajo diario y constante lo que le ha dado fortaleza, incluso en los momentos difíciles.
 
El Encuentro con la Agroecología
Su vinculación con la Fundación Tierra Viva comenzó en 2019. Desde entonces, ha liderado el grupo aprendiendo y compartiendo conocimientos sobre agroecología. “Primero hicimos los planes comunales, después los mapas de los sueños, donde imaginábamos los cambios que queríamos en nuestras fincas”, recuerda.
Con el acompañamiento de la fundación, Laura ha recibido capacitaciones en técnicas agroecológicas como las curvas a nivel, el uso del nivel en A, la elaboración de bocashi y microorganismos sólidos. Cada una de estas prácticas ha sido una herramienta más para mejorar su forma de cultivar la tierra.
 
Organizar para Resistir
Liderar un grupo no ha sido fácil. Laura admite que el trabajo organizativo ha traído muchos desafíos. “No siempre hacen caso, y a veces hay discusiones, pero yo sigo firme”, afirma con convicción. Gracias al fondo recibido por la fundación, logró instalar un tanque de 2.000 litros de agua y su acometida, una mejora significativa para enfrentar la escasez hídrica.
Además, junto al grupo han decidido establecer un interés al crédito como forma de fortalecer su caja de ahorros, apostando a una economía comunitaria más resiliente y sostenible.
 
Tejiendo Comunidad: Semillas, Saberes y Sabores
Uno de los logros más significativos fue la organización de la feria de semillas, saberes y sabores. La primera edición fue un éxito en la comunidad. La segunda tuvo que realizarse en formato virtual debido a la pandemia, pero aun así se mantuvo viva la iniciativa. Para Laura, esta feria es un espacio vital de intercambio y celebración de la sabiduría campesina.
Su sueño ahora es contar con un espacio permanente para el resguardo de semillas y seguir fortaleciendo las prácticas agroecológicas junto a la fundación. “Queremos cambiar la forma de hacer agricultura, que sea más sana, más respetuosa con la tierra”, dice con esperanza.
 
Un Camino de Gratitud y Futuro
Laura mira al futuro con firmeza. Desea seguir aprendiendo, seguir sembrando, seguir liderando. Agradece profundamente el apoyo de la Fundación Tierra Viva, que ha sido para ella una compañera constante en este proceso de transformación. “Nos han ayudado con cosas muy bonitas, y ojalá nos sigan acompañando por mucho tiempo más”, concluye con una sonrisa que revela la fuerza tranquila de quien ha vivido cultivando la vida desde la raíz.

Logo_Vertical
ESPACIO
DIRECCIÓN
Rosendo Tobar y Cordillera de las Garzas, Edif. Cruz Roja Pimampiro, Ecuador.
CORREO
TELÉFONO
CONTAMOS CON CERTIFICACIÓN