Existen testimonios alentadores que mencionan que es un excelente aporte y que podrán priorizar sus compras a diferencia de otras intervenciones que ya llegan con materiales. También mencionan que el fondo significa es un gran apoyo por la facilidad de adquirirlo en comparación con las instituciones financieras donde simplemente son negados los créditos.
Un ejemplo es el Sr. Patricio Guamán de la comunidad de Colimburo, quien adquirió una motoguadaña para el manejo de sus frutales en su finca. Por un lado, esto le facilita las labores de labranza mínima, contribuyendo a la protección del suelo de su finca. Por otro lado, como él lo menciona, ha logrado reducir los costos del manejo de su cultivo hasta en unos USD $50 por mes en jornales.
La señora Margarita Gutierres (foto superior) de la comunidad de Ambuquí menciona que ella viene de un hogar en donde la mayoría son mujeres y que el único hombre se ocupa de las labores culturales de su cultivo de ovos. Las fumigaciones las hacían con una bomba de mochila y cada vez, Margarita debía pasar el producto en valdes. Ahora, con la bomba estacionaria que adquirió, se evitará ese esfuerzo físico tanto de ella como de su hermano. Así mismo, adquirió una moto guadaña para las actividades cuturales de su finca.
Estas innovaciones implementadas en las fincas contribuyen a la optimización del tiempo en las actividades de manejo, reducen el esfuerzo físico, ahorran dinero, por lo que las personas tienen más tiempo para dedicarlo a otras actividades, es decir, los pequeños cambios que se van logrando en las fincas. En general, estos pequeños cambios que se van generando en las fincas, contribuyen poco a poco a mejorar las condiciones de vida de las familias participantes.